Realidad del fútbol uruguayo

Al fútbol uruguayo hay que entenderlo más que conocerlo, y más aún con los cambios que se vienen.

Nuevo estatuto que obliga a que todo el fútbol uruguayo, profesional y amateur, estar bajo el mismo paraguas, con participación de todos los estamentos, donde ya no estará en manos exclusivas de los clubes de primera división la conducción del fútbol; lo que implica un cambio sustancial en el centro del poder.

Nuevo estatuto, donde la principal modificación consiste en que los llamados grupos de interés (jugadores, árbitros entrenadores) integren por primera vez el Congreso y con participación además de éstos en el Ejecutivo.

En este nuevo escenario, fue que comenzó el fin de semana pasado el fútbol de la primera división profesional, en una Asociación Uruguaya de Fútbol intervenida por FIFA, con un Presidente de la Comisión Normalizadora que a su vez ejerce como Senador de la República, sin que esto haya significado rozar a priori, el principio rector del fútbol mundial de injerencia política.

Los interventores por mandato de FIFA ejercerán sus funciones hasta el 28 de febrero, pese a que se fijaron las elecciones para el 21 de marzo de 2019. Pero clubes le han pedido continuar a esta Comisión, hasta que el nuevo Presidente sea electo por el nuevo Congreso; así de esa forma –se dice– bloquear que los integrantes de la actual Comisión sean electos.

Fútbol uruguayo que cabe señalar como si fuera poco, que tiene dos expedientes en curso en el TAS (intervención de FIFA[1] y querella de Wilmar Valdez[2]).

En lo deportivo, un hito histórico, el hecho de que se jugó por primera vez un encuentro oficial de la primera división profesional en campo de césped sintético[3], como si esto fuere una premonición que el fútbol uruguayo en todos sus aspectos se empezará a jugar en otro tipo de canchas.

Son muchos cambios juntos para un fútbol uruguayo con clubes agobiados financieramente que a su vez tiene cedidos los derechos audiovisuales del fútbol local hasta el año 2025[4].

Las recaudaciones del fin de semana no alcanzaron a cubrir los déficits (salvo en los partidos de visita de Nacional y Peñarol), lo que lleva a la conclusión que económicamente a los clubes les conviene ser visitantes y no locales. El reino del revés.

Las fuentes de ingresos son escasas, con pocas transferencias a nivel internacional y las que se han realizado, le reportan una menor parte de ingreso al club, estando la parte del león fuera de la institución.

La selección Sub20 que clasificó al Mundial de Polonia, esta integrada por mayoría de futbolistas que no juegan en los campeonatos locales, siendo un claro indicio de que los talentosos se van a edades tempranas, digamos que emigran apenas cumplen 18 de años, terminando su formación en equipos extranjeros, lo que hace que los ingresos por formación y solidaridad de futuro serán menguados para los equipos uruguayos.

A nivel local, los clubes de mayor convocatoria prestan jugadores a otros equipos del mismo Campeonato para que tengan rodaje, con cláusulas de no jugar contra su equipo (llamadas del miedo en Europa) pero que en Uruguay tiene su explicación en que es el equipo prestador quien le abona el salario, y para la opinión pública pueda estar en juego la deportividad (buen argumento que se maneja para justificar este tipo de pactos).

Este pacto que es verbal y de caballeros, no es el único, existiendo otro tipo de acuerdos, que se mueven entre el pacta sunt servanda y el orden público del deporte uruguayo establecido por la ley 14.996.

Por ejemplo, nos referimos a las famosas «compra de localías» que generalmente los clubes de mayor convocatoria le hacen a los de menores ingresos para que el encuentro se dispute en un escenario acorde a sus intereses deportivos a cambio de asegurarles un ingreso mínimo de espectadores; o a las cláusulas de renovación automática si juega más de determinada cantidad de partidos un jugador, cláusulas de rescisión unilateral de montos distintos si es para nivel local o internacional, y otras tantas más, la mayoría de las cuales son de dudosa legalidad a nivel de disposiciones de FIFA.

En el fondo, todo es un tema de dinero…, que hace que clubes prioricen la parte económica sobre la deportiva, aunque claro, algunos acuerdos bilaterales pueden afectar a otros clubes, creando desigualdades deportivas, más en el cierre de los campeonatos (título y descenso).

Y como si esto fuera poco, existen temas claves sin resolver, como el derecho de imagen de jugadores, árbitros y entrenadores, lo que se evidencia en los hechos, mediante intimaciones a la Asociación Uruguaya de Fútbol por parte de la empresa que tiene los derechos audiovisuales y por otro, con medidas que ponen en riesgo la continuidad del campeonato recién iniciado; con un Gobierno, que ingresó al ruedo a nivel legislativo, pretendiendo regular este derecho, mediante un proyecto de Ley elevado por la Secretaría Nacional del Deporte el pasado 16 de julio de 2018.

Proyecto éste, que reconoce el derecho de explotación a los clubes o federaciones deportivas, que le otorga por derecho de imagen a los deportistas un 10% de los ingresos brutos derivados de la venta de los derechos de transmisión, a su vez a los árbitros y los entrenadores un 0.5% de esos ingresos y limitando los plazos de los contratos a cuatro años, con comercialización conjunta, evitando que los clubes negocien individualmente.

Lo cierto es que nos encontramos con dos fútbol uruguayos distintos y distantes, el exitoso de la selección uruguaya con sus grandes estrellas que brillan en equipos europeos y el de la pobreza del fútbol local, con equipos sin recursos y obligados a transferir apenas surge un jugador promesa[5]. Tan es así, que la Comisión Normalizadora prestó dinero de la Asociación Uruguaya de Fútbol a los clubes necesitados para poder comenzar el campeonato a cambio de futuros ingresos a distribuir.

«Cualquier cambio, incluso un cambio para mejorar siempre va acompañado de inconvenientes e incomodidades»[6].

Polonia, la Copa América y Qatar son los próximos destinos de las selecciones uruguayas con futbolistas que militan en equipos extranjeros; Copa Libertadores y Sudamericana son los del ámbito local, pero con un período de pases internacional en el medio, que hace que quien se destaque en la primera parte de los torneos locales y/o sudamericanos, ya no esté en su definición.

Si será difícil entender al fútbol uruguayo, que hoy día todos sus actores están preocupados y ocupados por resolver la parte política del fútbol, por los derechos de cada uno y por los negocios comerciales del fútbol. El deporte fútbol no parece ser prioridad para los dirigentes.

Tan es así, que el martes 19 de febrero de 2019, Javier Tebas, Presidente de la Liga Española, visitará el Uruguay y expondrá sobre la Liga Española en presencia de los clubes uruguayos, a efectos de ver de adaptar el modelo, como lo han hecho Ecuador y Argentina con la Superliga; a efectos de que los clubes profesionales sigan manejando los intereses económicos de sus ligas, no solo del punto de vista jurídico sino del comercial, pero debiendo hacer atractiva la imagen a comercializar. Hoy día, por ejemplo, se televisa desde la tribuna principal viéndose vacía la de enfrente.

Pero seamos claro, nadie corta la rama del árbol donde está sentado ni quiere ceder la cuota de poder que tiene.

 

Guillermo Pena Fernández
Escribano Público (Montevideo)

© AEDD

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[1] https://www.elobservador.com.uy/nota/clubes-ponen-en-marcha-operativo-contra-la-intervencion-de-la-fifa-20188308550

[2] Recurso que presentó ante ese organismo luego que la Conmebol le retirara su cargo de vicepresidente de la FIFA en octubre de 2018.

[3] https://www.elobservador.com.uy/nota/boston-river-y-plaza-debutaron-en-el-cesped-sintetico-2019217183555

[4] El 15 de mayo de 1998 se aprobó la oferta de Tenfield. El contrato inicial vencía en 2009, pero en 2003 se votó la primera extensión por cinco años (hasta 2014). Fueron nuevamente los clubes los que pidieron al Ejecutivo extender el vínculo con Tenfield por el fútbol local hasta 2021, tras una oferta de la empresa que más que duplicó lo abonado. Así llegamos a la última extensión del acuerdo entre Tenfield y los clubes, que fijó el plazo de 2025 que rige actualmente.

[5] Bruno Méndez, capitán de la Selección Sub20 fue transferido por Wanderers al Corinthians recientemente.

[6] Arnold Bennet, novelista británico, 1867-1931

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