Obstrucción al convenio colectivo del fútbol femenino en fase de Mundial

Me gustaría, como abogada de AFE, participante en la negociación del convenio del fútbol femenino, destacar cómo el que negociamos es el primero en pleno siglo XXI, algo cuanto menos extraño en el marco de relaciones laborales igualitarias, entre personas que laboralmente realizan la misma actividad, en este caso la de futbolista profesional. Pero la realidad es que el fútbol femenino profesional carece de convenio.

Pues bien, se llevan meses sentados a la mesa de un convenio femenino, desde noviembre 2018, en el que la patronal, simuladamente ha sido incapaz de mostrar su compromiso como firmante, ante una demanda que no sólo es de nuestro país, sino que es del fútbol mundial, y en el que podríamos ser referente. Y esto sí que va por los sponsors, si tenemos en cuenta las posiciones de grandes futbolistas en todo el mundo que claman y se reivindican como líderes en ese concepto de igualdad real y efectiva entre los que realizan la misma actividad laboral, en este caso del fútbol.

En la mesa de negociación en la que estamos participando se han puesto sobre la misma cuestiones tales como evitar la parcialidad por lo de precariedad que sería asentarla en una actividad profesional, el tema de las contingencias comunes, que no se aceptan, la afectación a futbolistas del filial que participan en el primer equipo con reiteración, la conciliación, los derechos de imagen que las futbolistas tengan retorno respecto del uso del mismo, la conciliación familiar, el protocolo de embarazo y el del acoso, entre otras cuestiones que, como sindicato, hemos llevado en buena lid y en la leal coherencia de lo que representamos. Sin una respuesta ni clara, ni determinada por parte de la patronal. Y todo ello a pesar de que en febrero hubo un posicionamiento de muchas jugadoras con diez puntos claros, referidos anteriormente. Pues bien, la patronal, que se dice Asociación de Clubes de Fútbol, y en la que no están algunos de los más importantes clubes de este país, se abstiene en responder a lo largo de estas múltiples reuniones hasta la fecha. Se busca como argumento la derivada de que hay que quitar a la Federación de Fútbol sus competencias y atraerlas a su ámbito. Conformando lo que sería una liga de empresa.

Y, mientras, esta sociedad asiste a un crecimiento de la capacidad futbolística de las jugadoras, que son las protagonistas. Y en este caso, las que juegan con una ventaja, menor, y diría claramente discriminatoria en relación a sus colegas masculinos. Un tema que no se si políticas de Responsabilidad Social Empresarial para sus patrocinadores y sponsors se podrán aguantar en hechos que pudieran ser consumados, y de retrato perverso de una situación que discrimina a las futbolistas.

Pues bien, el problema surgió en reciente reunión siendo consciente de la ya escasa paciencia de las futbolistas, cuando interpelan actuar, y la patronal solicita lo que sería una paz social. ¿Una paz social que limite el ejercicio de la acción sindical? Y hete aquí que quiero poner de manifiesto lo que dice la Constitución Española, en su artículo 37, dentro de la Sección 2.ª (De los derechos y deberes de los ciudadanos): «La ley garantizará el derecho a la negociación colectiva laboral entre los representantes de los trabajadores y empresarios, así como la fuerza vinculante de los convenios», añadiendo que «se reconoce el derecho de los trabajadores y empresarios a adoptar medidas de conflicto colectivo» y que «la ley que regule el ejercicio de este derecho, sin perjuicio de las limitaciones que puedan establecer, incluirá las garantías precisas para asegurar el funcionamiento de los servicios esenciales de la comunidad».

Este país, a través de su selección, va a iniciar la senda de un Mundial de Fútbol, ya jugadoras alemanas, noruegas, e italianas se han pronunciado, ante el foco que supone el Mundial, que la igualdad efectiva, también en el fútbol, no es un ejercicio futurible, sino una exigencia tan justa como ecuánime. No caben, por tanto, más pérdidas del calendario en nuestro país, por parte de actores del oportunismo, ante el reclamo justo de muchas profesionales del fútbol de este país, que quieren pasar del amateurismo a su real reconocimiento en igualdad de derechos que sus colegas masculinos. No puede, ni debe seguir siendo el fútbol un sector segregacionista del deporte.

© AEDD 2018

María José López González
Abogada
Codirectora de los Servicios Jurídicos de la
Asociación de Futbolistas Españoles (AFE)

 


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