Novedades del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores y sus efectos en el fútbol aficionado

Los Comités de la FIFA de fecha 15 de marzo y 3 de junio de 2019 han venido a aprobar importantes modificaciones al Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, las cuales tendrán que ser tomadas en consideración a los efectos de los futuros traspasos.

La primera de ellas, que entró en vigor el 1 de junio 2019, viene a resolver cierta problemática que estaba ocurriendo en los supuestos en los que los clubes suscribían con algunos de sus jugadores el derecho a percibir una compensación específica (cantidad o porcentaje), si en el futuro eran transferidos a otro club. Estas cantidades, según ha establecido la jurisprudencia del Comité Disciplinario de FIFA, tendrán en todo caso la consideración de remuneración, y formará parte de la pactada por otros conceptos con los jugadores, sin que dichos pactos se consideren una violación de la normativa FIFA en materia de propiedad de los derechos económicos de los jugadores por parte de terceros (TPO); de esta forma, y ahí radica la modificación operada, los jugadores no se considerarán terceros en sus propias transferencias, definiendo la norma de forma clara y concreta qué se entiendo por tercero en la transferencia de jugadores.

La segunda de las modificaciones tiene crucial importancia por cuanto incluye ciertos requisitos para las transferencias de jugadores aficionados, las cuales deberán de ser procesadas a través del Sistema de Correlación de Transferencias (TMS), como ya ocurre con los futbolistas profesionales, con el fin de garantizar que todos los jugadores dispongan de un pasaporte electrónico con información sobre éstos completa y fiable, favoreciendo y mejorando el sistema de compensación por formación a aquéllos clubes que tengan derecho a percibirla. Esta modificación no será aplicable a esta ventana de fichajes, por cuanto surtirá efectos a partir del 1 de octubre de 2019, con implementación obligatoria a partir del 1 de julio de 2020. Las novedades en este sentido son las siguientes:

1.º Transferencias nacionales. El uso del sistema electrónico de transferencias nacionales será obligatorio para toda transferencia nacional de jugadores profesionales y aficionados (hombres y mujeres) de fútbol 11. De esta forma, en caso de transferencia nacional, se introducirá en el sistema electrónico de transferencias nacionales cada vez que se inscriba a un jugador en un nuevo club de la misma asociación (en nuestro caso la RFEF).

Para ello, como establece la norma, cada asociación deberá contar con un sistema electrónico de registro de jugadores que asignará a cada jugador una FIFA ID en el momento en que se realice la primera inscripción. El jugador se inscribirá como profesional o aficionado, de tal forma que sólo podrán participar en el fútbol organizado aquéllos jugadores que cuenten con una FIFA ID.

Para realizar esta inscripción, el Club deberá de presentar una solicitud válida a través del sistema electrónico de registro de jugadores a la asociación correspondiente durante un período de inscripción.

Esta modificación supone una importante novedad por cuanto la obligación de inscripción surge ahora también para los jugadores aficionados, debiendo los clubes más modestos, solicitar y realizar la misma a través del sistema electrónico que proporciones la federación.

2.º Transferencias internacionales. Será obligatorio el uso del TMS (sistema de correlación de transferencias) para toda transferencia internacional de jugadores profesionales y aficionados (hombres y mujeres) de fútbol 11. Ejemplo de ello, puede ser un jugador aficionado que el fichado por un Club inglés, alemán o francés (entre otros)

En equipos profesionales el uso del TMS no plantea problemas. Ahora bien ¿qué ocurre con el fútbol aficionado y su acceso al TMS? La norma modificada por FIFA establece que en el caso de la inscripción de un jugador como aficionado, será el club o clubes que tengan el TMS quienes deban de introducir la orden de transferencia, previendo pues el supuesto de que al menos uno de ellos bien sea equipo profesional o disponga de éste. En el caso que ninguno de ellos lo tenga, será la asociación que realice la inscripción en el TMS.

Este sistema supondrá que a partir de su entrada en vigor, el Certificado de Transferencia Internacional (CTI o popularmente conocido como transfer) sólo se podrá tramitar a través del TMS, agilizando con ello los trámites de transferencia de jugadores evitando las dilaciones que suponían los envíos de documentación entre asociaciones y federaciones para la emisión del mismo, estableciendo y regulando un proceso donde se garanticen los derechos de los clubes y los jugadores.

Para poder llevar a cabo todos estos procesos, la FIFA ha venido a establecer la obligación para las asociaciones de garantizar que todos los clubes afiliados y todos los jugadores actualmente registrados en la Asociación dispongan de una FIFA ID a fin de favorecer y poder llevar a cabo la implementación de este sistema.

La finalidad es garantizar y favorecer el conocimiento de la procedencia y datos de los jugadores y clubes a los efectos de la debida aplicación de las compensaciones por formación, dando instrumentos bien para su percepción directa de la asociación correspondiente, cuando se produce la primera Inscripción profesional, o facilitando su reclamación al club en los supuestos de la primera inscripción de jugador no nacional o en casos transferencia internacional de jugador.


© AEDD 2019


Francisco de Asís Cantudo Agüera
Abogado
CLC Sport & Legal

 

 

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