El dopaje ruso enfrenta a los Gobiernos y al Comité Olímpico Internacional

Este domingo se celebró en París el Comité Ejecutivo de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) en el que los representantes de Gobiernos y del Comité Olímpico Internacional (COI) volvían a tratar la situación de Rusia, acusada en el llamado informe McLaren de haber establecido un programa de dopaje estatal que asegurase el éxito ruso en los juegos olímpicos y paralímpicos de Londres’12 y Sochi’14.

Precisamente Grigory Rodchenkov, ex director del laboratorio antidopaje de Moscú, cerebro del programa de dopaje institucional y a la vez, principal testigo en el informe McLaren, advertía al Comité Ejecutivo en una columna del The New York Times de la trascendencia de sus decisiones respecto de Rusia: «Espero que el COI y la AMA adopten el mismo compromiso, y rechacen ocultar bajo la alfombra las violaciones de Rusia. El mundo –y muchos miles de deportistas limpios– estarán observando». Travis Tygart, director de la agencia antidopaje norteamericana, se pronunciaba todavía más claramente: «Cualquier decisión que no sea la prohibición a Rusia de participar en los próximos Juegos de Invierno será carta blanca a la corrupción y enviará un terrible mensaje de que para ganar debes engañar y aunque te descubran, todo estará bien si eres políticamente influyente».

El presidente de la AMA y miembro del COI Craig Reedie había rechazado esa misma semana la propuesta de veintiocho organizaciones nacionales antidopaje de que el COI suspendiese la participación de Rusia en los próximos juegos de invierno que se celebran en febrero de 2018. Y lo hacía de la peor forma posible: sin debate previo de la propuesta; contestando desde la reunión del COI en Lima; en un momento en el que el COI reformaba la Carta Olímpica para permitir aplicar sanciones económicas; mientras que el propio COI negaba la relación entre Rusia y esa reforma; y utilizando formas poco diplomáticas, al afirmar que esa propuesta no formaba parte de la política de la AMA, no ayudaba en absoluto, no servía para avanzar y en todo caso, era un retraso.

Con este escenario la AMA afrontaba un nuevo Comité Ejecutivo en el que comunicaba que la agencia antidopaje rusa podría estar preparada para funcionar sin supervisión el próximo noviembre, antes de los juegos de invierno. Ninguna referencia pública a la propuesta de suspensión de Rusia, ningún acuerdo adoptado al respecto y sin embargo, un mensaje implícito: facilitar la participación de Rusia en Pyeongchang’18.

Y a pesar de ello, parece avecinarse un cambio. Linda Helleland, ministra noruega de deportes y vicepresidenta de la AMA se había manifestado públicamente contrariada por las declaraciones de Reedie y por primera vez, los representantes de gobierno han decidido afrontar la situación con «una sola voz» frente a las posiciones mantenidas por los representantes del COI en el Comité Ejecutivo y por la propia AMA.

Los Gobiernos tendrán un papel fundamental en los próximos meses: evitar que la AMA se convierta en el órgano que refrende la agenda del COI y que la AMA pueda convertirse en protector de intereses políticos y económicos muy distintos del juego limpio y la igualdad en la competición.

[Publicado en La Voz de Galicia del 26 de septiembre de 2017]

 

Enrique Gómez Bastida
Ex Director de la Agencia Española de
Protección de la Salud en el Deporte

 

Descarga aquí el PDF con el comentario.

Anterior La AMA ante la gran crisis del dopaje en Rusia
Siguiente El deporte reglado y la sociedad civil

Utilizamos cookies propias y de terceros para Localización de navegación, registro y control, visitas y estadisticas e identificación.

Al pulsar el botón "Acepto" consiente dichas cookies. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, pulsando en Saber más

Acepto