¿Una nueva vía de financiación para La Agencia Mundial Antidopaje?

1. Introducción

El pasado día 24 de septiembre se celebró en París el Comité Ejecutivo de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) en el que los representantes de Gobiernos y del Comité Olímpico Internacional (COI) volvían a tratar la situación de Rusia, acusada en el llamado informe McLaren de haber establecido un programa de dopaje estatal que asegurase el éxito ruso en los juegos olímpicos y paralímpicos de Londres’12 y Sochi’14.

La gestión del escándalo ruso provocó que otros aspectos del orden del día del Comité Ejecutivo de la AMA no tuviesen la atención mediática que en otros momentos sí habrían tenido. Los principales puntos de fricción en el seno del movimiento antidopaje internacional se encuentran en las condiciones impuestas a Rusia en la Hoja de Ruta establecida de mutuo acuerdo este pasado verano entre la AMA y las diferentes autoridades rusas, y la conveniencia o no de excluir a Rusia de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno que se celebran en Pyeongchang el próximo mes de febrero de 2018.

Sin embargo, el escándalo de dopaje en Rusia ha abierto una profunda crisis en el seno del movimiento antidopaje internacional más allá de estos puntos de fricción y esconde un profundo enfrentamiento entre el COI, algunos gobiernos y las principales organizaciones nacionales antidopaje lideradas por la agencia antidopaje norteamericana (USADA) y el Instituto de Organizaciones Nacionales Antidopaje (iNADO).

Este enfrentamiento, en ocasiones público y en otras soterrado, se libra en el intenso programa de reformas del sistema antidopaje internacional que se inició con posterioridad a los Juegos Olímpicos de Río’16 y como consecuencia de la decisión del COI de apartarse de la recomendación realizada por el Comité Ejecutivo de la AMA de suspender la participación de Rusia en Río’16 como consecuencia de los hallazgos de la investigación realizada por el abogado canadiense Richard McLaren por encargo de la propia AMA.

El fondo de este proceso de reformas del sistema antidopaje internacional es establecer el funcionamiento futuro de la AMA, esto es, quien controlará la AMA en el futuro o si la AMA realmente tiene un futuro como entidad reguladora verdaderamente independiente.


2. Los presupuestos de la AMA 2018-2021

En este contexto, cobra una especial relevancia la financiación de la entidad, que hasta ahora era sostenida a partes iguales por parte del movimiento olímpico y gobiernos, quienes, a su vez, conforman los órganos de decisión de la AMA, Comité Ejecutivo y Consejo Fundacional, con el mismo número de representantes y sometidos al voto de calidad del presidente de turno.

El Director General de la AMA Olivier Niggli abrió la reunión del Comité Ejecutivo del día 24 de septiembre, presentando el amplio abanico de actividades que desarrolla la AMA como forma de introducir el punto correspondiente a la financiación de la entidad. Olivier Niggli presentó una planificación presupuestaria para el periodo 2018-2021 que supondría un incremento anual del 8%, 15%, 15% y 5% sobre la base de los 29,7 millones de dólares del presupuesto del año 2017 y con el horizonte de alcanzar los 45 millones de dólares.
 
Este incremento del presupuesto de la AMA se justificaría dentro del proceso de reformas iniciado del sistema antidopaje internacional y de la propia AMA, para que la entidad residenciada en Montreal (Canadá) pueda estar dotada convenientemente de los recursos económicos necesarios para afrontar actividades consideradas fundamentales como el programa de monitorización de cumplimiento del Código, labores de inteligencia e investigaciones, el nuevo programa de whistleblowers o informadores, los programas de educación o de investigación científica.

El Comité Ejecutivo acordó aprobar los incrementos propuestos para los años 2018 y 2019 a expensas de ser ratificados en el Consejo Fundacional del próximo mes de noviembre, pero, sin embargo, los representantes de gobiernos solicitaron un mayor plazo de tiempo para analizar la propuesta correspondiente a los incrementos correspondientes a los años 2020 y 2021.

Una petición que parece razonable si se tiene en cuenta que los representantes de Gobiernos que actúan, tanto en el Comité Ejecutivo como en el propio Consejo Fundacional, lo hacen bajo el mandato de los gobiernos de las regiones que representan y no a título individual. Por ello, el compromiso de modificar la contribución de los Gobiernos que representan debe ser realizado común acuerdo entre aquellos Gobiernos que finalmente van financian a la AMA adquiriendo un nuevo compromiso de gasto.


3. Una nueva vía de financiación para la AMA

Olivier Niggli justificó a lo largo de la reunión la necesidad de financiación para mejorar el desarrollo de las actividades nucleares de la AMA y que la AMA en realidad necesitaba un incremento todavía mayor para la implementación de la política que se ha dado en llamar Change the Gamefor Clean Sport. Esta necesidad de todavía una mayor financiación justificaría que la AMA estaría tratando de buscar formas de financiación adicionales a través de contribuciones de corporaciones, fundaciones y donantes privados.

En este punto, representantes de la consultora farmacéutica Biopharma expusieron a los miembros del Comité Ejecutivo de la AMA, los estudios realizados para la AMA sobre esta posibilidad de financiación adicional de la entidad, incluyéndose como punto a estudiar en el futuro.

Biopharma actualmente asesora a 19 de las 20 mayores multinacionales farmacéuticas y de biotecnología de todo el mundo. A priori, y para el público en general, esta consultora podría resultar un extraño compañero de viaje para la agencia reguladora del programa mundial antidopaje y que en última instancia decide las sustancias farmacológicas que anualmente entran o salen de la lista de sustancias y métodos prohibidos en el deporte.


4. La reacción de la AMA a la no aprobación de un presupuesto cuatrienal

Por ello, sorprende el comunicado público realizado por la AMA sobre las conclusiones del Comité Ejecutivo, normalmente neutros o redactados en sentido positivo, tanto respecto de los acuerdos adoptados como de las decisiones que son postergadas para una nueva evaluación. En este comunicado la AMA afirmaba que «se mantienen las dudas sobre la financiación que recibirá la Agencia Mundial Antidopaje para los próximos cuatro años después de que las autoridades públicas rechazasen firmar el presupuesto 2018-2021».

Este mensaje negativo fue reforzado por las declaraciones del propio presidente de la AMA Craig Reedie a insidethegames a la finalización de la reunión del Comité Ejecutivo: «Hoy las autoridades públicas no han aceptado el presupuesto para los próximos cuatro años, pero parece que ellos han aceptado los números para 2018, después de lo cual ellos mismos considerarán qué cantidad adicional puede ser aportada por las autoridades públicas, las cuales serán igualadas por el COI».

La financiación para los años 2018 y 2019 había sido aprobada con unos elevados porcentajes de incremento sobre el presupuesto de 2017 y no parecía necesario un comunicado público en el que se responsabilizaba a los gobiernos de una inseguridad entorno al funcionamiento futuro de la AMA que no se correspondía con la realidad.


5. Craig Reedie frente a las críticas

Una vez más parece que el escenario escogido por el presidente de la AMA Craig Reedie no era el más acertado. Las semanas anteriores Reedie, presidente de la AMA y miembro del COI, había rechazado la propuesta de 28 ONADs de que el COI suspendiese la participación de Rusia en los próximos juegos de invierno que se celebran en febrero de 2018.

Y lo hacía de la peor forma posible: sin debate previo de la propuesta; contestando desde la reunión del COI en Lima; en un momento en el que el COI reformaba la Carta Olímpica para permitir aplicar sanciones económicas; mientras que el propio COI negaba la relación entre Rusia y esa reforma; y utilizando formas poco diplomáticas, al afirmar que esa propuesta no formaba parte de la política de la AMA, no ayudaba en absoluto, no servía para avanzar y en todo caso, era un retraso.

En esta ocasión, Reedie responsabiliza a los gobiernos de la no aprobación de unos presupuestos a largo plazo de la AMA y lo hace de forma pública, cuando es plenamente consciente que los representantes de gobierno sentados en el Comité Ejecutivo lo hacen por mandato de los gobiernos que representan y que necesitan de su aprobación previa para alcanzar acuerdos como el que AMA había proponía y que no había sido previamente acordado por las diferentes organizaciones regionales gubernamentales. Más llamativo es cuando la AMA participa en esas reuniones previas de esas organizaciones regionales de gobiernos y conoce de forma previa los mandatos acordados para los representantes que asisten al Comité Ejecutivo y al Consejo Fundacional.

Pero, además, estas declaraciones se realizan por el presidente Craig Reedie cuando Linda Helleland, ministra noruega de deportes y vicepresidenta de la AMA, se había manifestado públicamente contrariada por las declaraciones de Reedie respecto a la propuesta de las ONADs de excluir a Rusia de Pyeongchang’18 y cuando por primera vez en 17 años, los representantes de gobierno habían decidido afrontar la agenda del Comité Ejecutivo con “una sola voz” frente a las posiciones mantenidas por los representantes del COI en el Comité Ejecutivo y por la propia AMA.


6. La necesidad del incremento presupuestario de la AMA

En realidad, nadie discute la necesidad del incremento del presupuesto de la AMA para el mejor desarrollo de sus funciones, como seguramente los representantes de gobiernos del Comité Ejecutivo de la AMA que no aceptaron en esta sesión del día 24 los incrementos para los años 2020 y 2021, tampoco discuten la necesidad de incrementos presupuestarios para los distintos órganos de las administraciones a las que pertenecen y seguramente también dirigen. Cualquier organización con un mayor presupuesto podrá ejercer con mayor facilidad y de mejor manera las competencias que tiene atribuidas o incluso asumir nuevas competencias.

La postura de Niggli de justificar ese incremento en base al desarrollo de sus competencias es básica y obvia, otra cuestión es que,como cualquier organización, deben adaptarse las actividades y la planificación a los presupuestos y no en sentido contrario.

La decisión de incrementar el presupuesto de la AMA supone incrementar en los mismos porcentajes las contribuciones que los países signatarios de la Convención UNESCO abonan para financiar a la AMA y garantizar su adecuado funcionamiento en base al acuerdo entre movimiento olímpico y gobiernos que permitió la creación de la AMA.

Dependiendo del modelo de cada país, esta cuota puede afectar directamente a las organizaciones nacionales antidopaje (ONADs), al menos en aquellos casos en los que esa cuota está incluida dentro del presupuesto asociado al desarrollo del programa nacional antidopaje y los presupuestos para ese periodo de cuatro años no se prevén que sean incrementados, sino todo lo contrario.

Por ello, no es una decisión que pueda ser tomada por parte de los representantes de gobiernos a la ligera y sin el estudio previo debido y las correspondientes consultas.


7. Los riesgos de una nueva vía de financiación

Pero quizás, este sea un problema menor dentro del escenario internacional actual de división dentro de los miembros de la comunidad antidopaje y del proceso de reformas.

La forma de financiación de la AMA es uno de los elementos clave que determinará quién controlará la entidad y, por tanto, el antidopaje internacional, en los próximos años. Y para entender qué significa esto en la práctica solo hay que tomar en consideración el caso de dopaje institucional de Rusia y las atribuciones que está consolidando la AMA en este proceso de reformas: evaluación a través de comités propios del cumplimiento o no de las organizaciones antidopaje; aplicación de sanciones por incumplimientos del Código Mundial Antidopaje; conducir investigaciones por potenciales infracciones antidopaje; o la gestión del programa mundial de whistleblowers o informadores.

La propuesta de una tercera vía de financiación para permitir un todavía mayor incremento presupuestario es una propuesta que la propia AMA había rechazado desde su fundación, como forma de asegurar su independencia de intereses de terceros, fuera del movimiento olímpico y de los gobiernos que financiaban, y hasta ahora siguen financiando, a la AMA a partes iguales.

Es especialmente llamativo el momento de este cambio de criterio por la propia AMA, en un momento de fractura del movimiento antidopaje y en un momento que la propia organización se juega su credibilidad después del escándalo de Rusia que parece que se cerrará únicamente con correcciones fundamentalmente de carácter técnico respecto del programa antidopaje ruso y sin la aplicación de sanción alguna, ni siquiera de nuevas recomendaciones de sanción como ya se hizo antes de Río’16, cuando la decisión más lógica podría haber sido declarar en no cumplimiento con el Código al Comité Olímpico Ruso.

Todavía es más llamativo si se tiene en cuenta que un tema tan delicado como la financiación de una entidad cuyo principio de funcionamiento debe ser la independencia, no está siendo tratada dentro de las políticas de buena gobernanza que se pretenden implementar en el futuro próximo en la AMA.

Cualquier decisión en la dirección de aceptar contribuciones de corporaciones, fundaciones y donantes privados debe ser cuidadosamente evaluaday sometida a estrictas reglas, tomando en consideración los riesgos a los que se enfrenta la AMA.

El escándalo del dopaje institucional en el deporte ruso queha dado lugar a todo este proceso de reformas poco tuvo que ver con la falta de financiación de la AMA y sí con la falta de decisión y el conflicto de intereses de determinados miembros de la AMA. El futuro del antidopaje se está dilucidando a través de estas decisiones.

 

Enrique Gómez Bastida
Ex Director de la Agencia Española de
Protección de la Salud en el Deporte

 

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