La necesaria rigurosidad del sistema normativo en el deporte

Así como en su momento se habló del dopaje, como aquella lacra que ensucia al deporte por atentar contra el espíritu deportivo y los ideales del juego limpio, la ética y equidad de condiciones, lo cual motivó que incluso el Derecho penal interviniera sancionando jurídicamente estas conductas en países como España, Francia e Italia, cada vez con mayor frecuencia se encuentran polémicas en el deporte sobre blanqueo de capitales, corrupción, defraudación tributaria, apuestas y amaños, entre otros, vinculados a jugadores, dirigentes, presidentes, asociaciones o entidades deportivas que se inmiscuyen en situaciones que son ajenas a los principales postulados que están en la propia Carta Olímpica, y que se refieren básicamente a los principios fundamentales y valores esenciales del Olimpismo, impresos también en los propios Códigos éticos y disciplinarios de diversas federaciones o asociaciones, tales como el COI, FIFA, UEFA, WADA-AMA, etc. Sin embargo, también en muchos casos ha sido necesaria la aplicación de medidas más estrictas por encontrarnos frente a la comisión de conductas delictivas que afectan a la sociedad y al deporte.

En este orden es importante recordar los últimos años del deporte moderno afectados por casos que no dejan más remedio que la intervención necesaria del Derecho penal, además de la aplicación normativa disciplinaria a niveles imperiosamente más estrictos. Dejando de lado los escándalos del esquema normativo antidopaje y sus falencias que han destapado recientemente el sistema absolutamente descontrolado de dopaje en Rusia, son conocidos también problemas en algunos deportes derivados de ilícitos, como ha sucedido con la corrupción que existen respecto a ciertos miembros de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), siendo sancionados recientemente dos rusos y un senegalés a la suspensión de por vida «(…) para intervenir en cualquier actividad relacionada con el atletismo, por parte de la Comisión Ética de la IAAF»[1]. En su momento ocurrió en el taekwondo, donde el exmiembro del COI y primer presidente de la Federación Mundial de Taekwondo, Un Yong Kim, tuvo que dimitir de su cargo por malversación de fondos al frente de esa Federación, por el desvío de 3.200 millones de dólares; siendo sentenciado en Corea del Sur con una sensible pena de cárcel, así como al pago de una cuantiosa multa, y por su parte, el COI debate la suspensión como miembro del mismo en aplicación de su Código Ético[2]. Y ya en estos días se encuentra una investigación abierta por fraude respecto al Presidente del Comité Olímpico Brasileño, Carlos A. Nuzman, por una presunta participación de compra de votos para la elección de Río de Janeiro como la sede que albergó los Juegos Olímpicos el 2016. Al respecto, el propio COI ha recordado que «(…) no será inmune a las infracciones y de forma significativa ha reforzado su sistema de prevención y sanción, en el que la Comisión de Ética juega un papel principal e investiga toda reclamación, denuncia o hecho que pueda constituir un incumplimiento de los principios éticos de la Carta Olímpica»[3]. En este sentido, la prevención es cuestionable, viendo además la proximidad de los próximos Juegos Olímpicos en Japón el 2020, que también se están investigando.

El fútbol es un caso mucho más complejo. Se trata del deporte que cuenta con mayores seguidores a nivel mundial por lo que económicamente también son grandes las sumas de dinero que se mueven allí, y que hace no muchos años ha dado pie a la intervención jurídica-penal en diversos países del globo terráqueo. Así por ejemplo, el denominado FIFAGate, involucra a expresidentes y dirigentes de la FIFA, UEFA, CONMEBOL, CONCACAF, o bien de muchas Federaciones nacionales como es el caso de Chile, cuyo expresidente Sergio Jadue se encuentra en un proceso abierto en los Estados Unidos junto a varios de sus pares latinoamericanos justamente por temas de corrupción, blanqueo de capitales y otros ilícitos perfectamente sancionables por la vía penal (además, el chileno es requerido por la justicia de su país por enriquecimiento ilícito entre otros delitos, y está pendiente el proceso de extradición)[4]. Recordando lo señalado en el párrafo anterior, tampoco se puede hablar de medidas de prevención, en aras de los cuestionamientos existentes respecto a la concesión de los mundiales de fútbol a Rusia 2018 y Qatar 2022.

Sin embargo, no se puede dejar de mencionar lo que pudo ser un escándalo de proporciones hace poco tiempo debido a una visita del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pues él mismo reconoció –en su cortísima estancia en Buenos Aires– que «(…) una nueva FIFA y una nueva Conmebol fuertes necesitan una nueva AFA (Asociación del Fútbol Argentino) fuerte que trabaje en serio por el deporte más magnífico del mundo, que nos hace enamorar (…). Y auguro una futura visita más prolongada: ahora que conozco el camino para llegar, voy a volver y con más tiempo»[5]. De sus declaraciones se colige que pudo hacer el viaje días o semanas después, porque fue justamente un día antes de los partidos cruciales para varios países a las clasificatorias para el Mundial de Rusia 2018. Por suerte no sucedió nada anormal en el encuentro entre Argentina y Perú, pues mensajes de la prensa causaban una sensación de ansiedad, vibras de violencia entre las personas y quizás un ambiente discriminatorio entre los fanáticos seguidores de las selecciones, que pudieron causar una decepción tremenda o problemas bastante serios si se hubiesen producido situaciones extrañas en aquél partido (que terminó igualado a 0, y con seis países que se juegan todo en la última fecha el día martes 10 de octubre).

En fin, de todo lo escrito cabe concluir dos cosas. En primer lugar, es necesario considerar una aplicación más estricta de las normas disciplinarias a nivel de federaciones nacionales e internacionales, así como también de la transparencia en los procesos de adjudicación de los Juegos Olímpicos, torneos o mundiales de diversas disciplinas. Además, es importante que los procesos abiertos a nivel jurídico-penal acaben de buena forma, esto es, condenando a quienes sean culpables de la comisión de delitos en el deporte, o bien absolviéndolos si son inocentes, pero las cosas no pueden quedar a medio camino y sin soluciones claras que afecten la credibilidad del deporte y de sus seguidores a nivel mundial.

En segundo lugar, el llamado es a evitar que situaciones como la visita del Presidente de la FIFA causen polémica entre los países, pues justamente las últimas sanciones que el propio organismo está aplicando continuamente a diversos países latinoamericanos se deben a cantos homofóbicos, violencia o discriminación, que situaciones como el viaje de los dirigentes del máximo organismo del fútbol mundial pudieron haber causado un escándalo incluso a nivel económico, ya que era factible –y muy lógico– aplazar «ese viaje» para después de estos días confusos en la mayoría de países latinoamericanos que desean conseguir boletos a la cita planetaria en Rusia, que están dispuesto a dejarlo todo en la cancha por clasificar a sus selecciones y los fanáticos a seguirlos.

 

Silvia I. Verdugo Guzmán
Doctora en Derecho (Universidad de Sevilla)
Profesora de Derecho Penal (CEU Andalucía)
Miembro del Comité de Disciplina Deportiva de la F. A. de Taekwondo



Descarga aquí el comentario en PDF.




[1] Noticia publicada en Iusport el 21 de agosto de 2017: https://iusport.com/not/44278/sebastian-coe-celebra-los-laudos-del-tas-sobre-balakhnichev-melnikov-y-diack

[2] Noticia publicada en Iusport el 3 de octubre de 2017: https://iusport.com/not/47313/muere-un-yong-kim-exmiembro-del-coi-que-dimitio-por-corrupcion

[3] Noticia publicada en Iusport el 5 de octubre de 2017: https://iusport.com/not/47438/detenido-el-presidente-del-comite-olimpico-de-brasil-por-fraude-en-rio-2016/

[4] Noticia publicada en Iusport el 25 de abril de 2017: https://iusport.com/not/35532/la-conmebol-presentara-en-chile-la-auditoria-por-escandalos-de-corrupcion-del-fifagate

[5] Noticia publicada en Iusport 4 de octubre de 2017: https://iusport.com/not/47392/infantino-insta-a-una-afa-fuerte-que-trabaje-en-serio-

Anterior A contracorriente: el Descenso del Sella y la discriminación de la mujer
Siguiente Dopaje. De nuevo sobre la Autoridad de Control (Internacional Testing Authority)