Froome y también el Sky

Tiene razón el equipo Sky cuando dice que el resultado analítico adverso por salbutamol del ciclista británico Chris Froome no implica necesariamente que se haya roto ninguna regla o al menos no implica que vaya a haber necesariamente una sanción. Esto tendrá que dirimirse en el correspondiente expediente disciplinario si llega a incoarse.

Pero quizás habría que ir más allá del caso concreto, más allá de la sustancia y sus efectos en el rendimiento, más allá del asma crónico de Froome, más allá de los comentarios de otros ciclistas asmáticos que competían en la Vuelta sobre si no había factores que pudiesen causar un ataque agudo de asma por la climatología de esos días, o incluso más allá de si ese resultado analítico coincide en una gran etapa del ciclista después de una no tan buena.

El equipo británico Sky, cuya estructura hasta hace poco se confundía con la estructura de la poderosa federación británica de ciclismo, con la que compartía instalaciones y empleados, se presentó hace siete años como el equipo que abanderaba el llamado «nuevo ciclismo» como respuesta a los grandes escándalos de dopaje que estaban afectando el ciclismo en ese momento. El Sky era el equipo que quería demostrar que se podía dominar el ciclismo con mano de hierro sin necesidad de acudir al dopaje ni a ninguna forma de trampa.

En los últimos años no han dejado de circular comentarios poniendo en duda el rendimiento de sus ciclistas y las contradicciones dadas por sus empleados en el marco de distintas investigaciones a las que se ha visto sometido el equipo, ha hecho que muchos aficionados pasen de la sospecha a la certeza y que la prensa británica haya adoptado una posición crítica con el equipo en contraposición con la condescendencia con el que se le trataba anteriormente.

No solo es Froome. Es el Sky. Un equipo que fue apadrinado por el propio Brian Cookson en su periodo como presidente de la federación británica de ciclismo, antes de ser presidente de la Unión Ciclista Internacional y donde desde septiembre le sustituye un francés: David Lappartient. Es el sueño roto de un equipo que abanderaba un «nuevo ciclismo» y que desde hace años vive bajo la sospecha permanente.

(Publicado en el diario ABC el 14 de diciembre de 2017)

Enrique Gómez Bastida
Ex Director de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte

 

 

Descarga aquí el comentario en PDF.

Anterior Es imprescindible una lista más clara
Siguiente El legado de los centroamericanos de Managua 2017 para la lucha regional contra el dopaje

Utilizamos cookies propias y de terceros para Localización de navegación, registro y control, visitas y estadisticas e identificación.

Al pulsar el botón "Acepto" consiente dichas cookies. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, pulsando en Saber más

Acepto