El legado de los centroamericanos de Managua 2017 para la lucha regional contra el dopaje

El programa antidopaje desarrollado durante los XI Juegos Centroamericanos de Managua 2017 ha sido definido como el más completo y planificado de los llevados a cabo hasta la fecha en la contienda regional. 442 muestras recolectadas; 40% de los medallistas y más del 10% de los participantes controlados; análisis de EPO y GHRF en un porcentaje significativo de pruebas; 28 disciplinas oficiales sometidas a control. Cifras del primer mundo para una región que está progresando a pasos agigantados en el ámbito de la lucha contra el dopaje y la protección del juego limpio.

Sin embargo, el legado de Managua 2017 en materia antidopaje no acaba ahí. Además de los números arrojados, que serán divulgados a través de un informe oficial durante el próximo mes de enero tras conocerse los resultados finales de los análisis, la capital nicaragüense se ha convertido en el centro de numerosas conversaciones y reflexiones sobre el presente y el futuro de la lucha regional contra el dopaje, de las que han participado representantes de gobiernos, organizaciones nacionales antidopaje y comités olímpicos nacionales.

Entre las conclusiones obtenidas destacan la importancia de fortalecer a las organizaciones regionales y nacionales en torno al idioma español y la idiosincrasia propia de los países latinoamericanos. La Agencia Mundial Antidopaje (AMA), que está establecida en Suiza y tiene su sede central en Canadá, no ha sabido encontrar la fórmula efectiva para acercarse a los países latinoamericanos, a pesar de los constantes esfuerzos de su Oficina Regional, sita actualmente en Uruguay. El sistema anglosajón publicitado como válido en todo el mundo por el ente suizo no casa con la cultura tropical del continente latinoamericano, y el mensaje de la Agencia –limitado al inglés y al francés– no llega a una comunidad fundamentalmente hispanoparlante. Además, el sentimiento de que las aportaciones económicas de los gobiernos regionales a la Agencia Mundial Antidopaje no tienen un retorno directo en el continente es creciente y la idea de que sería necesario invertir mayormente en recursos regionales y nacionales se hace cada vez más presente.

A pesar del olvido –ningún representante de la Agencia Mundial Antidopaje desplazado a los recientes Juegos Centroamericanos– el movimiento antidopaje regional está decidido, a través de los recursos locales, a incrementar progresivamente su grado de cumplimiento con el Código Mundial y los estándares internacionales, bajo los principios de armonización y coordinación que sustentan al movimiento mundial antidopaje. Para ello, ante el hueco dejado por una Agencia Mundial Antidopaje desaparecida en esta importante área geográfica y empeñada en no reconocer el español como idioma oficial del antidopaje, otras entidades hispanoparlantes, como las organizaciones regionales de Centroamérica (ORAD-CAM) y Suramérica (ORAD-SAM), o las propias organizaciones nacionales antidopaje de estas regiones (Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, por citar algunas) han asumido la responsabilidad de cooperar regionalmente para el desarrollo de la lucha contra el dopaje en el continente latinoamericano.Un proyecto integral y una única organización regional para toda Latinoamérica facilitaría el progreso del continente en materia antidopaje, área que forma parte fundamental de la evolución del deporte moderno en todo el mundo, y no solo en Europa y los países anglosajones.

La próxima cita importante para la región tendrá lugar en Panamá, donde a finales del próximo mes de febrero de 2018, Pandeportes –a través de su director general Mario Pérez y el responsable nacional antidopaje Saúl Saucedo– organizará un seminario antidopaje latinoamericano, que contará con participantes de Suramérica, Centroamérica y el Caribe, así como especialistas internacionales y expertos de la Agencia Mundial Antidopaje. Sin duda, un evento que, además de las exposiciones técnicas, servirá para seguir consolidando la unidad y el protagonismo internacional de Latinoamérica en materia de lucha contra el dopaje en el deporte.


Alberto Yelmo Bravo
Experto en Derecho Deportivo
Colaborador externo de la AEPSAD

 

Descarga aquí el comentario en PDF.

Anterior Froome y también el Sky
Siguiente Paridad salarial: un derecho vinculado: ¿será posible en el deporte?