¿Está la Federación Venezolana de Fútbol a la altura de las mujeres?

No hay otra manera de empezar este artículo que expresando la vergüenza que da la decisión de la Cámara de Resolución de Disputas de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), de poner fin al contrato de la futbolista Rayveliz Hernández, del equipo trujillano Flor de Patria, por el hecho de quedar embarazada.

Esta noticia salió publicada el 18 de abril, en la página de la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPro), en la que reseñaron la preocupación de una decisión de la FVF donde establecieron que el club podía despedir a la jugadora por este hecho.

La historia es que el Club Flor de Patria, equipo de fútbol profesional del Estado Trujillo, despidió a la jugadora por quedar embarazada, ya que consideraban que esta razón era una causa justa para terminar el contrato. El caso fue sometido a la Cámara de Resolución de Disputas de la FVF y ésta decidió que era legal la decisión del Club porque la jugadora al estar embarazada no podía cumplir con su contrato.

La verdad es que esto además de ser irracional, es ilegal. Si en un contrato con una jugadora se establece que una causa justa de resolución del contrato es el hecho de quedar embarazada, no sería válida esa cláusula por contrariar el ordenamiento jurídico venezolano.

Por una parte tenemos la Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadoras y Trabajadores (LOTTT) que, en su artículo 335 establece, que «la trabajadora en estado de gravidez, gozará de protección especial de inamovilidad desde el inicio del embarazo y hasta dos años después del parto, conforme a lo previsto en la ley (…)». Lo que significa que la relación laboral con una mujer no puede terminar por que ésta quede embarazada, de hecho no puede ser despedida dentro de los dos años siguientes después del parto.

Además, la misma Ley, en su artículo 346, establece la prohibición de discriminación por razones de embarazo cuando indica que «no se podrá establecer diferencia entre el salario de la trabajadora en estado de gravidez o durante el período de lactancia y el de las o los demás que ejecuten un trabajo igual en la misma entidad de trabajo». Entonces incluso, se protege el salario de la mujer embarazada estableciendo una igualdad entre ella y los demás trabajadores.

Por otra parte, el artículo 418 de la LOTTT determina la inamovilidad laboral e indica que «los trabajadores y las trabajadoras que gocen de fuero sindical o inamovilidad laboral, de acuerdo con lo establecido en este Capítulo, no podrán ser despedidos, despedidas, trasladados, trasladadas, desmejorados ni desmejoradas en sus condiciones de trabajo, sin justa causa previamente calificada por el Inspector o Inspectora del Trabajo». Esto quiere decir que si a un trabajador se le despide o desmejora en su trabajo sin justa causa y sin el procedimiento establecido en la Ley, ese hecho se considerará nulo, es decir, sin efecto alguno, no tendría validez ese despido.

En el caso de las trabajadoras embarazadas, la Ley, en su artículo 420 numeral 1, establece su inamovilidad laboral «desde el inicio del embarazo hasta dos años después del parto». Lo que indica que las mujeres no pueden ser despedidas ni desmejoradas en sus condiciones de trabajo, ya que estar embarazada no es una causa justa para poder resolver un contrato de trabajo.

En resumen, la LOTTT protege completamente a las trabajadoras embarazadas, prohibiendo de hecho, que sean despedidas, desmejoradas o discriminadas en su lugar de trabajo.

Además, también en Venezuela existe la Ley para Protección de las Familias, la Maternidad y la Paternidad, que su objeto es la protección integral a las familias, la maternidad y la paternidad.

Por otra parte, el 28 de diciembre del año 2015 se publicó en Gaceta Oficial Extraordinaria N.° 6.207, el Decreto Presidencial N.° 2.158 en el que se estableció la inamovilidad laboral de los trabajadores por un lapso de tres años a partir de la entrada en vigencia del Decreto, es decir, el mismo estará vigente hasta el 28 de diciembre de 2018. Lo que nos indica que hasta finales de este año no se podrá despedir injustificadamente a los trabajadores, y menos aún sin el procedimiento establecido en la Ley.

En definitiva, estas son las normas del ordenamiento jurídico venezolano aplicables al caso, pero no se limitan a estas solamente.

Los estatutos de la FIFA en su artículo 4 establecen la igualdad de género y lucha contra la discriminación y el racismo, donde indican la prohibición de cualquier tipo de discriminación, incluyendo por razones de sexo, y que además estas actitudes serán sancionables con suspensión o expulsión. También el artículo 15 establece que los estatutos de las federaciones miembros deben incluir, entre otras cosas, la prohibición de toda forma de discriminación.

¿Y por qué tocamos el tema de la discriminación? Pues porque despedir a una jugadora por quedar embarazada, no tiene otro perfil que ser una evidente discriminación contra la mujer. Además, uno de los objetivos de la FIFA, establecido en el artículo 2 de los estatutos, es garantizar que todas las personas que quieran practicar el fútbol lo hagan en las mejores condiciones independientemente del género y en este sentido, también determina el mismo artículo que otro objetivo es fomentar el fútbol femenino, e incluso la participación de las mujeres en niveles de gobernanza.

En este sentido, la FIFA ha sido enfática en contra de la discriminación y además de establecerlo en los estatutos, también lo está en el Código de Ética, en su artículo 23, indicando que las personas sujetas a ese Código, entre otras cosas, no atentarán contra la dignidad o integridad de una persona mediante acciones discriminatorios o denigrantes de cualquier índole. También está establecido en el Código Disciplinario, en sus artículos 57 y 58, donde incluso se señalan las sanciones como multas, reducción de puntos y descenso.

Por otra parte, si revisamos los estatutos de la FVF, el artículo 7 establece los objetivos, atribuciones y obligaciones de la FVF y una de ellas es promover el fútbol en Venezuela garantizando que no exista discriminación de ningún tipo. El artículo 13 en cuanto a la lucha contra la discriminación, establece que no se permitirán discriminaciones incluyendo por razones de sexo y que este incumplimiento será sancionable con suspensión o exclusión. Y lo más llamativo de estos estatutos es el artículo 93, que establece que, «en base a la visión de igualdad de la Carta de las Naciones Unidas, ONU, de la Carta Olímpica, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de la Ley del Deporte y de los Estatutos de la FIFA, la FVF se consagrará, entre otras cosas, a trabajar en pro de: a) La eliminación de la discriminación en contra de las mujeres y las niñas en la práctica del fútbol, en todas sus modalidades y categorías b) Propiciando el empoderamiento de la mujer en todos los estamentos de la actividad futbolística”.

Pero lo que más sorprende es que la Cámara de Resolución de Disputas haya olvidado revisar los propios estatutos de la FVF, donde claramente se prohíbe la discriminación contra la mujer. De hecho se busca su participación en las actividades del fútbol. Pero el tipo de decisión que tomó la Cámara de Resolución de Disputas, sin duda alguna contraría todo tipo de principios y se aleja notablemente de la inclusión de la mujer en el fútbol.

Al parecer el Club y la FVF desconocen y olvidaron estas normas. Aun así, resulta un descaro que el Club tomara la decisión de despedir a la jugadora por quedar embarazada, pero es aún peor que la FVF ratificara una decisión de este tipo. Estuvo en manos de la Cámara de Resolución de Disputas hacer valer los derechos de la jugadora, solventar la situación y resolver el error del Club, pero resulta increíble que se coloquen del lado de la discriminación y de la violación de derechos laborales. La FVF pudo lograr un precedente positivo para la mujer, y sobre todo en un tema que no ha sido desarrollado ni regulado en el fútbol femenino, pero en vez de eso, alejaron la oportunidad de dar un paso más en la lucha por la igualdad.

Es una pena que aún en estos tiempos la discriminación contra la mujer sea un tema de que hablar y que una institución deportiva sea la razón de este tema.

En los últimos años se han incrementado las acciones para involucrar más a las mujeres en los deportes, acabar con la discriminación y favorecer la igualdad entre los géneros. Pero la FVF da un gran retroceso con este tipo de decisiones. Porque entonces ¿cómo promover el fútbol femenino si van a despedir a las mujeres cuando queden embarazas?

Si queremos evolucionar en el fútbol femenino, este tipo de decisiones no pueden tener lugar. Esperamos que esta situación no se repita y que en el futuro se apueste más a la evolución y a la igualdad.

 

Elena Mundaray
Abogada

 

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