Resultado analítico adverso, error del laboratorio y graves perjuicios para el deportista

El día 23 de junio de 2017 se realizó un control de dopaje en Santiago de Chile al nadador Felipe Tapia Salinas. Se trata de un joven chileno que ya había participado en diversas competiciones incluso a nivel internacional. Como un verdadero profesional de su deporte, sabe que no debe consumir sustancias ni recurrir a métodos dopantes con la finalidad de mejorar el rendimiento deportivo. Ya en los Juegos Olímpicos de Río 2016 demostró la gran calidad y potencial que poseía, pero, producto de una serie de incoherencias y retrasos, no pudo ser absuelto de la injusta acusación hasta el día 11 de octubre de 2018.

Los hechos son los siguientes. El deportista es sometido a un control de dopaje el 23 de junio de 2017, luego de competir en los 400 mts. libres de natación; las muestras fueron enviadas desde Santiago de Chile al Laboratorio Antidopaje ubicado cerca de Paris el 11 de agosto de 2017, y recepcionadas allí el 17 de agosto. Ya habían pasado casi dos meses tras la realización del control, y a un laboratorio ubicado a más de 11.000 kms. de distancia de la ciudad en la que se realizó el control. A esto se suma cambios de temperaturas, presiones atmosféricas, y otros factores. El nadador fue notificado de su suspensión provisional el 27 de noviembre en Chile.

El deportista pudo solicitar la cadena de custodia de las muestras tomadas en Chile para hacer el correspondiente seguimiento, y se pudo verificar por su defensa que hay días en las primeras semanas de septiembre en que existe desconocimiento sobre el paradero de la muestra “A”; fue la analizada y que arroja la presencia de una sustancia no específica. Este fue el resultado analítico adverso notificado al deportista, declarándose su inmediata suspensión de toda actividad deportiva por parte de la Organización Nacional Antidopaje de Chile (CHINADO) hasta ser citado a juicio ante el Tribunal de Expertos en Dopaje, del mismo país, «a la brevedad», en términos de la normativa antidopaje: transcurrieron un par de semanas más hasta su realización.

La defensa del deportista tuvo que lidiar contra ausencia de plazos para contestar y resolver una reiteración de escritos a falta de pronunciamientos e incumplimientos a diligencias decretadas (por ejemplo, la madre del deportista viajó expresamente desde Viña del Mar a Santiago de Chile para consignar el dinero por la apertura del frasco B, sin que hubiese alguien que recibiera el importe reclamado, volviendo a su ciudad sin completar la diligencia), entre otros hechos insólitos pero también inconcebibles a toda luz y espíritu de las normas antidopaje y bajo el alero del Código Mundial Antidopaje, más aún, por la búsqueda de un deporte limpio, pero que no debe significar en lo absoluto la vulneración de los derechos de todo deportista sometido a un control de dopaje.

Sin embargo, el 17 de enero de 2018 se realizó la audiencia para solicitar el levantamiento de la suspensión provisional impuesta por la Organización Nacional Antidopaje chilena. Con los poquísimos medios de prueba que contaba la defensa del deportista pero absolutamente comprensibles para cualquier persona que conoce de la materia (artículo científico que explica los efectos de la presencia de la sustancia en relación a un hombre de su peso/estatura/edad: imposibilidad de que coincidan con las del deportista acusado de infracción; solicitud de prueba de ADN para cotejar resultados; acompañamiento de comunicado internacional en que indica que, justamente en ese mes de septiembre, se suspendió por la Agencia Mundial Antidopaje la acreditación al Laboratorio de Paris para realizar análisis, por cambios de muestras de dopaje de orina, es decir, por desviación del estándar internacional para laboratorios y el de controles, entre otros medios probatorios).

Nada de esto fue aceptado por el Tribunal, y Felipe Tapia continuó suspendido hasta que, meses después, se avisaba de la absolución del deportista por no encontrarse absolutamente ninguna sustancia en la muestra B, abierta en el Laboratorio Antidopaje de Barcelona, ante la presencia de quien suscribe. Hubo un giro radical del que derivó la felicidad del deportista, su familia, amigos y el deporte chileno, pues se logró demostrar la inocencia del nadador.

Así entonces, tenemos que este es un nuevo caso de cuestionamiento a la efectividad y cumplimiento de las normas antidopaje por parte de Estados que han firmado la Convención contra el Dopaje en el Deporte.

Por cierto, al día 13 de octubre de 2018, Felipe Tapia sigue estando entre los deportistas suspendidos por dopaje en la página web de la Organización Nacional Antidopaje chilena.

© AADD 2018

 

Silvia I. Verdugo Guzmán
Fundación San Pablo-CEU Andalucía
Comité de Disciplina Deportiva de la Federación Andaluza de Taekwondo

 

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