Crónica de la recepción como Académico Honorario de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Granada del Dr. Millán Garrido

El pasado 30 de enero de 2019 tuvo lugar la toma de posesión como Académico Honorario de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Granada del Dr. Antonio Millán Garrido, presidente de la Asociación Española de Derecho Deportivo. El Acto de Recepción se desarrolló en el salón de actos del Ilustre Colegio de Abogados de Granada, donde, tras el obligado juramento, imposición de la medalla y entrega del título, impartió el preceptivo discurso de Ingreso titulado «Las federaciones deportivas en el Anteproyecto de Ley del Deporte de 1 de febrero de 2019».

 El evento contó con numerosos asistentes. Entre ellos, el Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, el Presidente de la Audiencia Provincial de Granada, el Secretario General de la Universidad de Granada, el Decano de su Facultad de Derecho, el Vicedecano del Ilustre Colegio de Abogados, la Directora General de Promoción del Deporte, Hábitos Saludables y Tejido Deportivo de la Junta de Andalucía, el Coordinador de la Secretaría General para el Deporte, el Director de la Cátedra de Derecho del Deporte de la Universidad de Granada, su Coordinador, el presidente de la Asociación Andaluza de Derecho Deportivo, su vicepresidente, el responsable de relaciones institucionales de la Liga de Fútbol Profesional y el Secretario General de la Real Academia de San Dionisio, de Ciencias, Artes y Letras.

El Dr. Millán Garrido inició su discurso de Ingreso con emotivo recuerdo y reconocimiento al que fuera Presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Granada, el Excmo. Sr. Don Luis de Angulo. Mostró también su gratitud a los Sres. Académicos que le propusieron para el nombramiento, así como el resto, que con su voto unánime, hicieron posible su elección como Académico Honorario.

Seguidamente comenzó su exposición señalando que el origen del deporte moderno presenta una base eminentemente privada estructurada en forma asociativa mediante los clubes, que se asociaron entre sí para gestionar y organizar competiciones y unificar los reglamentos de cada una de las disciplinas deportivas. Éstos, que comenzaron siendo locales y regionales, pronto adquirieron carácter internacional. Así nació una estructura asociativa de carácter piramidal (en el modelo clásico), dónde la práctica deportiva se realiza en el club, que se encuentra afiliado a una federación autonómica, la que forma parte de una federación estatal integrada en los entes federativos internacionales que son el vértice de la pirámide.

 El carácter rigurosamente privado del germen de la organización deportiva –que comporta la independencia de los poderes públicos, la titularidad de las competiciones y la autorreglamentación a nivel organizativo y competicional, no ha podido ser asumido por el Estado contemporáneo, que considera imprescindible la intervención pública en el deporte.

 Aunque la vigente Ley del Deporte constituyó en su momento un buen marco normativo, junto con sus carencias originarias, el transcurso del tiempo ha ido generando aspectos deficitarios y, en algunos temas, regímenes inadecuados. En algunas materias ha habido reformas parciales y leyes especiales, mientras que en otras se han ido postergando a la espera de una nueva Ley del Deporte que hasta la pasada legislatura no contó con un texto articulado.

El actual Anteproyecto tiene su origen en un borrador elaborado en 2017 por nueve prestigiosos especialistas en Derecho deportivo dirigidos por Alberto Palomar Olmeda que fue entregado en el Consejo Superior de Deportes el 8 de enero de 2018. Junto a este texto, el Anteproyecto es tributario de las alegaciones y propuestas formuladas en la consulta pública previa desarrollada en los días 6 y 8 de abril de 2018, de las conclusiones del Congreso «Un nuevo marco jurídico para el deporte español» celebrado en Madrid del 6 al 8 de junio y de los planteamientos surgidos en las Jornadas Parlamentarias tituladas «Propuestas para el nuevo marco jurídico del deporte» que tuvieron lugar en el Congreso y en el Senado durante 2018. Con estos materiales y las indicaciones legislativas, un Grupo de Expertos designados por el Consejo Superior de Deportes, del que formó parte el profesor Antonio Millán Garrido, elaboró durante el último trimestre de 2018 un primer borrador, haciéndose público en enero de 2019 uno segundo que pasó al Consejo de Ministros y tras su aprobación el 1 de febrero de 2019 fue hecho público como Anteproyecto de Ley del Deporte.

El Anteproyecto consta de ciento treinta dos artículos, doce disposiciones adicionales, una derogatoria, cuatro transitorias y cinco finales, precedidos de un preámbulo. Fue sometido a audiencia e información pública el 5 de marzo, pero la disolución de las Cortes el día precedente impidió la vuelta del Anteproyecto al Consejo de Ministros, para que aprobado por éste y, con la condición de Proyecto de Ley, iniciar su tramitación parlamentaria.

Las federaciones deportivas se encuentran reguladas en el Anteproyecto dentro del Título III en sus artículos 44 a 60 y 63 a 67, así como en la disposición adicional 11ª y en las transitorias 3ª y 4ª.

Si bien el Anteproyecto no ofrece modificaciones respecto al concepto y naturaleza jurídica de las federaciones, de acuerdo con tal conformación asume el principio de monopolio de gestión, según el cual sólo podrá existir una federación por cada modalidad deportiva, estableciendo también el principio de unicidad deportiva conforme al cual cada federación gestionará una única modalidad y sus posibles especialidades, lo que, como señaló el Dr. Millán Garrido, resulta cuestionable en la actualidad por propiciar federaciones pequeñas que carecen de la estructura orgánica, material, administrativa y de equipamiento adecuada. Como últimos inconvenientes del principio de unicidad disertó sobre que anuda con rigidez dos cuestiones distintas: la declaración de modalidad y el reconocimiento de una federación deportiva. El Anteproyecto debería haber instaurado una forma expresa y no establecer el principio para luego excepcionarlo.

Por otro lado, las federaciones cuentan con un régimen jurídico mixto conformado por normas públicas y privadas y de carácter específico, que son los estatutos y reglamentos. La novedad del Anteproyecto consiste en condicionar la vigencia de los estatutos a su publicación en el Boletín Oficial del Estado, lo que, en opinión del Dr. Millán debía haberse extendido también a los reglamentos, al menos a aquellos que regulan aspectos de las funciones públicas delegadas.

Respecto a las funciones públicas que las federaciones ejercen por delegación bajo la tutela del Consejo Superior de Deportes, son tratadas por el Anteproyecto en sus artículos 54 y 55, apreciándose una sensible reducción de las funciones públicas. Se ocupó el nuevo Académico especialmente de la expedición de licencias y el ejercicio de la potestad sancionadora y disciplinaria.

Respecto a la expedición de licencias el Anteproyecto puntualiza que únicamente tendrá naturaleza pública el acto o resolución por el que se concede o deniega la misma, siendo cualquier otra actuación de carácter privado. Merece también una valoración positiva el criterio mixto respecto a ámbito y efectos de la licencia, permitiéndose la participación en competiciones estatales e internacionales, posibilitando que las licencias autonómicas surtan efectos en estos ámbitos siempre que la federación territorial esté integrada en la española, la licencia se expida en las condiciones fijadas por ésta y se comunique tal expedición. Al respecto también caben convenios de recíproco reconocimiento entre Comunidades Autónomas.

Por otra parte distingue el Anteproyecto entre el régimen sancionador, que es el que ejerce la Administración General del Estado por las infracciones deportivas previstas en la Ley, y el régimen disciplinario, que es el establecido por las federaciones deportivas en sus estatutos y reglamentos, referidos a las reglas del juego y organización de las competiciones, régimen éste que aparece absolutamente privatizado.

En cuanto a la organización de las federaciones innova al establecer como órgano obligatorio la Comisión de Control Económico y potestativo la Dirección ejecutiva, suprimiendo la obligatoriedad de la Comisión Delegada.

De especial interés resulta la declaración de privacidad de los procesos electorales federativos y el establecimiento para las reclamaciones y recursos d una instancia en el Tribunal Administrativo del Deporte, como condición objetiva de procedibilidad, previa a la vía judicial ordinaria civil o al sistema extrajudicial de resolución de conflictos, ofreciendo de esta forma seguridad jurídica y agilidad en la resolución de conflictos.

Respecto al buen gobierno corporativo, el Anteproyecto incluye recomendaciones de los Códigos de Buen Gobierno, normas de gobernanza y exigencias específicas y a la totalidad de las actividades federativas de transparencia en la información, objeto ineludible especialmente en las federaciones, dada su especial dependencia económica del sector público.

 El Anteproyecto se refiere por primera vez a la desintegración forzosa, separación, obligando a las federaciones deportivas españolas a que determinen en sus estatutos las causas, el procedimiento, la competencia de la Asamblea General y los efectos. Sin embargo no cuenta con ningún precepto específico referente a las causas de extinción de las federaciones deportivas, aunque a lo largo del texto hace referencia a alguna de ellas como la revocación del reconocimiento.

Sí se contempla expresamente la integración de una federación deportiva española en otra entidad federativa, tanto si se trata de una fusión como de una absorción comportando en ambos casos la extinción de la federación o federaciones integradas.

Para finalizar el Dr. Millán Garrido señaló que la valoración del conjunto del Anteproyecto es positiva, ya que partiendo del modelo federativo vigente la nueva ley, en caso de prosperar esta propuesta normativa, podría adaptarse a la realidad actual, colmar lagunas y mejorar deficiencias, disminuyendo la intervención pública que confiera mayor autonomía a las federaciones deportivas de acuerdo con su naturaleza privada.

Tras el discurso recibió al recipiendario, en nombre de la Corporación, el Académico-Secretario Excmo. Sr. D. José María Rosales de Angulo.

 

Beatriz Lorenzo Calvo
Licenciada en Derecho
Doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte

 

Galería de fotos

 

 

 

Anterior Recepción del prof. Antonio Millán en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Granada

Utilizamos cookies propias y de terceros para Localización de navegación, registro y control, visitas y estadisticas e identificación.

Al pulsar el botón "Acepto" consiente dichas cookies. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, pulsando en Saber más

Acepto